| El Congreso prohibe que médicos y pacientes, reales o no, participen en campañas publicitarias de alimentos | |
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Con la salud no se juega; y con las cosas de comer tampoco. Lo dice la sabiduría popular y lo ha establecido por norma el Parlamento al aprobar por irreconocible unanimidad la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que prohíbe expresamente la aparición de batas blancas en las campañas publicitarias de la industria alimentaria. Desde el pasado jueves, ni médicos, ni enfermeras, ni investigadores pueden aparecer en los anuncios del sector. Tampoco actores ni modelos que se pasen por profesionales sanitarios. La ciencia del marketing va a dar paso a la educación en salud.Los productos anunciados, además, tampoco podrán ser avalados por asociaciones, fundaciones o institutos de ningún tipo, salvo que se trate de organizaciones sin ánimo de lucro que dedican los fondos obtenidos a la investigación y divulgación de la nutrición y la salud. El control sobre estos aspectos será máximo. «Queremos hacer entender al consumidor que un alimento en concreto no hace nada por su bienestar, que lo sano es llevar una dieta correcta y equilibrada», explica Roberto Sabrido, presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). La nueva ley, que regula también otros aspectos como la prohibición de vender bollos y refrescos en los colegios, recoge en el ámbito de la publicidad una histórica reivindicación de la Organización Médica Colegial (OMC), que reúne a los colegios de médicos de España. «Tenemos un código ético que nos impide utilizar la imagen profesional para favorecer una determinada marca comercial, aun siendo cierto lo que se diga en el anuncio. No nos parece justo que se beneficie económicamente a una empresa, amparándose en la confianza que la población tiene en la profesión», argumenta Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la citada agrupación profesional. Sí podrán los médicos participar en campañas genéricas de salud, pero nunca contribuir a la venta de un producto concreto. «Una cosa es salir en un periódico hablando de la necesidad de hidratarse en verano; y otra muy distinta recomendar el consumo de tal agua o tal zumo. Esa es la diferencia», detalla el facultativo. La ministra de Sanidad, Leire Pajín, sostiene que la legislación española se ha adaptado con esta norma a un «nuevo concepto de seguridad alimentaria, que pone el acento en la prevención. «El consejo médico -resume el periodista Francisco Cañizares, presidente de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud- debe basarse en la ciencia, no en intereses comerciales. La televisión, especialmente, se estaba llenando de profesionales que anuncian productos de dudosa eficacia». En tiempos de crisis, hasta el consejo médico es genérico, más barato, pero igual de eficaz. Ya lo dijo Hipócrates: «Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento». No hace falta decir más. |

Con la salud no se juega; y con las cosas de comer tampoco. Lo dice la sabiduría popular y lo ha establecido por norma el Parlamento al aprobar por irreconocible unanimidad la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que prohíbe expresamente la aparición de batas blancas en las campañas publicitarias de la industria alimentaria. Desde el pasado jueves, ni médicos, ni enfermeras, ni investigadores pueden aparecer en los anuncios del sector. Tampoco actores ni modelos que se pasen por profesionales sanitarios. La ciencia del marketing va a dar paso a la educación en salud.







