| Vincente Minnelli, protagonista de los domingos de enero en TCM Clásico | |
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El nombre de Vincente Minnelli está asociado, y con razón, al mejor cine musical del Hollywood clásico. Películas como Cita en St. Louis, Brigadoon, Melodías de Broadway y, sobre todo, Un americano en París están llenas de maravillosos bailes y canciones que tienen, además, un gran sentido pictórico y una verdadera explosión de luz y de color. Pero en la filmografía de Vincente Minnelli no solo encontramos musicales sino también divertidas comedias como El padre de la novia o películas biográficas como El loco del pelo rojo. También filmó intensos dramas ─Con él llegó el escándalo─ o hurgó sin piedad en las entrañas del mundo de Hollywood en Cautivos del mal. Quizá durante algún tiempo se le consideró un mero “artesano”, un director de estudio, pero Vincente Minnelli es, por derecho propio, uno de los maestros indiscutibles del cine de todos los tiempos. Ahora, los domingos del mes de enero por la noche, los espectadores de TCM Clásico podrán reencontrarse con algunas de las mejores películas de este gran director en un completo ciclo que abarca todos los géneros y las distintas épocas de su larga y fructífera carrera como cineasta. Lester Anthony Minnelli nació en Chicago el 28 de febrero de 1903. Años después adoptaría como nombre artístico el de su padre, Vincente, un director musical de una compañía teatral que recorría el país de costa a costa. Minnelli aprendió poco a poco todos los secretos del mundo del espectáculo trabajando como decorador, sastre, escenógrafo y muchos otros oficios. También, desde muy joven, desarrolló un especial gusto por la pintura y la utilización del color, que luego plasmaría en muchas de sus películas. Su llegada a Hollywood en 1937 coincidió con la eclosión como estrella cinematográfica de Judy Garland, la protagonista de El mago de Oz, que años más tarde se convertiría en su mujer. Junto a ella rodó en 1944 Cita en St. Louis, su primer gran éxito. Pero su matrimonio no fue precisamente un camino de rosas. Judy Garland era una mujer frágil que tomaba barbitúricos y tranquilizantes para poder aguantar el intenso ritmo de trabajo que llevaba y que intentó suicidarse varias veces. Se divorciaron en 1951 y el cine de Minnelli se volvió paulatinamente menos alegre y más amargo, como si buscara el lado más turbio del ser humano. Fruto de esa época son algunos melodramas que, Como un torrente, tenían una profunda carga psicológica. Con el tiempo, Vicente Minnelli llegó a dirigir en una película a Liza, la hija que tuvo con Judy Garland. Se tituló Nina y fue, curiosamente, su último trabajo. Murió el 25 de julio de 1986 en Los Angeles. Su autobiografía lleva por título Lo recuerdo bien, una crónica agridulce de una de las épocas más fascinantes que ha dado Hollywood. Domingo, 08 de enero 21:30h Un americano en París (An American in Paris, 1951, Gene Kelly) 23:20h El padre de la novia (Father of the Bride, 1950, Spencer Tracy) Domingo, 15 de enero 21:30h El loco del pelo rojo (Lust for Life, 1956, Kirk Douglas) 23:30h Mi desconfiada esposa (Designing Woman, 1957, Gregory Peck) Domingo, 22 de enero 21:30h Cautivos del mal (Bad and the Beautiful, 1952, Kirk Douglas) 23:25h Brigadoon (Designing Woman, 1957, Gene Kelly) Domingo, 29 de enero 19:45h Dos semanas en otra ciudad (Two Weeks in Another Town, 1962, Kirk Douglas) 21:30h Con él llegó el escándalo (Home From the Hill, 1960, Robert Mitchum) 23:55h Los cuatro jinetes del Apocalipsis (Four Horsemen of the Apocalypse, 1961, Glenn Ford) |

El nombre de Vincente Minnelli está asociado, y con razón, al mejor cine musical del Hollywood clásico. Películas como Cita en St. Louis, Brigadoon, Melodías de Broadway y, sobre todo, Un americano en París están llenas de maravillosos bailes y canciones que tienen, además, un gran sentido pictórico y una verdadera explosión de luz y de color. 







