 
Cada vez que sale el Estudio General de Medios siempre se genera polémica sobre su fiabilidad y su tendencia a inflar los datos de los medios del grupo Prisa. Normalmente, las críticas carecen de pruebas que las soporten y casi siempre se escuchan del lado de los que pierden audiencia (con excepciones, como la de Carlos Herrera, que no cree en estudio, le vaya mejor o peor), pero no por ello han dejado de ser un goteo constante a lo largo de los años. De hecho, si comparamos las críticas que hay ahora con las de principios de los 90, no son de tanta importancia.
Entre finales de los años 80 y principios de los 90, sin duda alguna, el diario ABC era el más “guerrillero” sobre este Estudio. Los primeros descontentos que recoge sobre el mismo datan nada menos que de su edición de 25 de marzo de 1988. Ahí leemos que tanto Radio Nacional como la COPE podrían dejar este estudio. Al año siguiente sería Luis del Olmo quien dijera que los datos del EGM “carecen de toda credibilidad”, aunque ‘Protagonistas’ haya sido colocado en primer lugar”. En ese mismo 1989, Enric Sopena, entonces director de Radio Nacional, era contundente al afirmar que “El Estudio General de Medios está manipulado de manera importante”.
En septiembre de 1990, la guerra entre ABC y el EGM, se salda con la expulsión de éste del estudio. Aunque ABC contestó que ellos mismos se habían dado de baja con anterioridad. Esta expulsión de ABC generó un duro artículo de “El Mundo” contra el EGM en el que se decía: “La expulsión del diario ABC del Estudio General de Medios contribuye, por su cariz intolerante, a la creciente imagen de desprestigio de dicho organismo de control, cuyo favoritismo -según ABC- hacia las empresas informativas del grupo Prisa viene suscitando críticas en medios periodísticos”.
Ya en 1991, un mal dato del EGM del programa “Protagonistas”, hizo que ABC hablara de que “El Estudio General de Medios se venga de Luis del Olmo” por sus críticas. El diario insistía en los errores de este estudio y los comparaba con uno que hacía el Instituto de Medios Audiovisuales sobre la prensa. El 17 de octubre de ese año, ABC se hacía eco de unas palabras de Iñaki Gabilondo poniendo en cuestión el Estudio. El periodista vasco mandó una carta días después aclarando que lo que había dicho era: “Seguramente es un estudio imperfecto pero, me sorprende que algunos de mis colegas lo consideren solvente cuando los resultados les favorecen, y carente de valor cundo les son adversos”. Como curiosidad, en marzo de este mismo año, José Ignacio Wert (actual Ministro de Cultura y Educación) escribía un artículo en “El País” defendiendo el EGM.
Estas críticas dieron inicio en 1992 a estudios alternativos, que se han ido sucediendo a lo largo de estos años, aunque en la actualidad no existan. El primer estudio al que hacer referencia lo hacía la empresa ICP. A medios de 1992, según el EGM, “Hoy por hoy” de Iñaki Gabilondo y “Protagonistas” de Luis del Olmo estaban empatados con una audiencia de 1.287.000 oyentes. Sin embargo, ICP daba unas cifras muy lejanas. Le otorgaba 1.504.000 a Luis el Olmo y 823.000 a “Hoy por hoy”.
A nivel de cadenas, el EGM de octubre de 1992 le otorgaba a la Cadena SER 2.724.000 oyentes y a la COPE 2.653.000, mientras que el estudio de ICP le daba la misma audiencia a la SER y la COPE ascendía a 3.205.000.
No hay mucha más información sobre este estudio de ICP, pero en 1994 le tomó el relevo el Estudio General de Audiencias (EGA), que realizaba la Universidad Complutense. Años más tarde saldría un estudio del mismo nombre, pero realizado por Sigma Dos. Las diferencias entre estudios en el primer trimestre de 1994 eran realmente notables. El EGM otorgaba 3.467.000 oyentes a la SER, 3.170.000 a la COPE, 2.379.000 a Onda Cero y 2.109.000 a Radio Nacional. El EGA, sin embargo, situaba líder a la COPE con 2.735.000 oyentes, segunda Onda Cero con 2.323.000, tercera la SER con 2.203.000 y cuarta Radio Nacional con 1.614.000 oyentes.
Si a finales de 1994 el Estudio General de Medios ponía de nuevo a la SER líder (en el estudio de mediados de año era segunda), por delante de la COPE y a cierta distancia de Onda Cero, el EGA volvía a situar a la COPE como primera, a Onda Cero segunda y a la SER tercera.
Entre mediados de 1995 y finales de 1996 se disponen de bastante datos del estudio alternativo. El Estudio General de Medios en esas mismas fechas otorgaba una diferencia entre la SER y la COPE que rondaba desde los 600.000 oyentes a 1.200.000, mientras que las diferencias con Onda Cero se situaban entre el 1.500.000 y los 2.000.000 de oyentes. El Estudio General de Audiencias ajustaba las diferencias entre el primero y el segundo, pero ahora sí otorgaba el liderato a la Cadena SER, seguida de la COPE y Onda Cero.
Salto en el tiempo y de nuevo aparece un estudio alternativo, un Estudio General de Audiencias realizado esta vez por Sigma Dos, pagado, entre otros por la COPE y publicitado por el diario “El Mundo”. Se le dio mucho vuelo al principio (entre finales de 2003 y finales de 2004) y realmente acortaba la distancia entre la SER, Onda Cero (entonces segunda en audiencia) y la Cadena COPE, pero mantenía inalterables los puestos y no discutía el liderazgo de la SER. Lo curioso es que no dejaba en buen lugar a sus defensores, pues no solo sacaba resultados cuantitativos, sino también cualitativos, y de la SER destaca que para los oyentes era la más objetiva, divertida, profesional e independiente.
Hay que señalar que, tras años de amenazas, Radio Nacional abandonó el Estudio General de Medios en 2003 porque no reflejaba la calidad de su oferta. Decía José Antonio Sánchez, entonces director de la radio pública, que sus datos no reflejan "la realidad de las audiencias ni el esfuerzo de sus profesionales", es "poco fiable" y "no tiene en cuenta la calidad de los programas". Radio Nacional abandonó el estadio con 1.800.000 oyentes y volvió dos años después con 1.400.000.
Pero el gran escándalo se produjo en 2005, cuando José Antonio Abellán, para realizar una investigación sobre el EGM, introdujo falsos encuestadores. Para Abellán, la investigación descubrió que “el EGM es un fraude, sus datos no se corresponden con la realidad puesto que es fácilmente manipulable”. Lo cierto es que en el seno de AIMC, la sociedad que gestiona el EGM, y entre los medios de comunicación que componen el estudio molestó bastante esta situación y decidieron expulsar a la COPE del EGM a principios de 2006. Aunque había periodistas de la cadena episcopal como Federico Jiménez Losantos, que apoyaba no estar en el estudio, a la COPE le vino mal publicitariamente hablando y pidió volver para el estudio de finales de 2006, con la condición de aparcar el estudio alternativo del EGA.
La última polémica sobre el estudio tiene que ver con la marcha de parte del equipo de deportes de la SER a la COPE. Muchos consideran que “Tiempo de juego” debería ser líder de audiencia o al menos estar muy cerca de “Carrusel Deportivo”. Algunos explican que no sea así porque la SER es el “mejor escaparate” y sus programas parten con ventaja, porque el EGM es lento en apreciar los cambios de los oyentes o porque, aunque parezca mentira, la gente dice que escucha “Carrusel” por costumbre, aunque actualmente escuche la oferta deportiva de la COPE.
En fin, un estudio que nació en 1968 y que al menos los últimos 25 años ha estado salpicado de polémica, pero que tiene el mérito de seguir sobreviviendo y ser actualmente el único disponible que mide las audiencias de la radio. Menos importancia tiene en prensa, donde OJD mide la difusión y venta de los periódicos de manera mensual, y en televisión, donde Kantar Media mide diariamente las audiencias.
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